¿Trabajas sin horario? ¡Actúa como un jefe!

He de reconocer que una de las cosas que más me gustan de ser freelance es la libertad de horarios. Es cierto que es un privilegio poder trabajar desde casa, en lo que te gusta y sin tener que fichar todas las mañanas, pero hoy quiero hablaros también de los inconvenientes de no tener ningún horario.

Para la gente que nunca ha trabajado en una empresa, estar obligado a entrar a una hora determinada y no poder salir hasta el momento estipulado puede ser sin duda un fastidio, pero también nos ayuda a ser más productivos y a disfrutar de los momentos de ocio que tenemos durante el día.

Para un freelance, la constancia puede ser un problema mucho más grave, y si no somos capaces de ponernos unos horarios acabaremos levantándonos tarde, comiendo mientras trabajamos y quedándonos hasta las tantas y eso, sin duda, agota.

Es por ello que desde mi experiencia os recomiendo que, si trabajáis con un volumen de trabajo lo suficientemente amplio, os pongáis unos horarios. Voy a compartir una serie de trucos que me van muy bien y que me ayudan a gestionar mi tiempo. ¿Quién sabe? Puede que a vosotros también os ayuden:

Trabajar como freelance horarios

  • Estudia tus asignaciones: ¿Dispones de fechas de entrega o de tareas diarias asignadas? Si es así, te recomiendo que des prioridad a aquellos clientes que necesiten tus servicios de forma constante, ya que te permitirá entregar resultados cuanto antes y poder dedicar el resto del día a otras tareas.
  • Piensa en tus clientes: ¿Trabajas para una empresa que disponga de un horario determinado? De ser así piensa que será más sencillo comunicarte con ellos en horario laboral, así que puede que sea más beneficioso para ti empezar a trabajar para ellos durante las primeras horas del día.
  • Ordena fechas de entrega: Lo que más me funciona en mi rutina diaria es priorizar, así que cuando tengo días determinados para entregar mis tareas ordeno las peticiones y encajo los post o las actividades en el calendario. Así nunca llegarás tarde.
  • Prevé retrasos: No somos máquinas, y en ocasiones no seremos capaces de llegar a la fecha prevista, pero eso no quiere decir que tengas que avisar el día antes. Si tienes tu rutina bien planificada, sabrás que no eres capaz de cumplir los plazos, y podrás avisar con tiempo para que el cliente busque una solución.

Por supuesto, cada uno tiene sus trucos para ser más productivo, pero desde que planifico mi jornada y he ordenado mis clientes en horarios específicos tengo mucho más tiempo libre. ¡Se acabó eso de que lo último que haga antes de dormir sea trabajar!

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¿Cuándo decir que sí a un cliente?

Vuelvo por aquí para explicaros algunas claves para saber si merece la pena participar o no en un proyecto. Está claro que no todo se reduce a lo económico, porque en los tiempos que corren y tal como está el mercado freelance seguramente no os hagáis millonarios con un solo proyecto. Aquí lo importante es valorar varios aspectos para decidirse por uno u otro cliente:

Cómo escoger un cliente si eres freelance

  • Contraprestación: Que sí, que no todo es el dinero, pero juega un papel muy importante. Por supuesto, las horas que le vamos a dedicar al proyecto tiene que compensar con lo que nos van a pagar, y si vais muy justitos al mes hay que pensar en lo que vais a ganar.
  • Tiempo: ¿Cuánto tiempo de tu jornada hará falta para desempeñar este trabajo? Si puedes compaginarlo con otras actividades puede ser un buen motivo para decir que sí, y si te va a llevar todo el día pero te pagan bien por ello tampoco debería haber ningún problema. El truco es buscar un equilibrio.
  • Disponibilidad: A mí me gusta mucho diferenciar la disponibilidad del tiempo, porque no es lo mismo las horas que vas a dedicar al proyecto que las horas que tienes que prestar atención al trabajo. Es decir, hay determinados clientes para los que tienes que estar siempre disponible, y esto va a influir incluso en tu tiempo libre. Hay que ver si compensa.
  • Aspectos subjetivos: Por ejemplo, cuando encuentro un proyecto que me gusta y que creo que puede funcionar bien, el corazón me tira hacia él, a pesar de que muchas veces no reúne ventajas que pueden parecer cruciales. A mí me gusta aceptar trabajos en los que me lo voy a pasar bien y disfrutar con lo que hago.
  • Equipo de trabajo: Que no os vendan la moto. Si vais a estar solos en temas de comunicación, seguramente vais a trabajar muchas más horas de las que os contraten. Si es un proyecto con equipo fuerte, coordinado y con una estrategia detrás se conseguirán resultados mucho más rápido y con la satisfacción de todos los miembros.

Antes de decir que sí a un cliente hay que valorar diferentes aspectos. Por supuesto, al final la decisión va a depender del caso concreto pero estos consejos tal vez os ayuden a decidiros.

La vuelta al cole de los emprendedores

A lo tonto a lo tonto ya estamos a 18 de agosto, y después de un periodo de vacaciones todos estamos pensando ya en el inicio de septiembre y en salir a “cazar” nuevos clientes. La actividad de las empresas se incrementa, se abren nuevas líneas de negocio a medida que los días pierden horas y es momento de que empecemos a pensar qué vamos a hacer en este nuevo “curso”.

¿La tendencia? Lo de siempre: trabajo duro y mucha paciencia, pero si queréis aprovechar de verdad los últimos días de agosto yo me centraría en hacer una lluvia de ideas para pensar en acciones que llevar a cabo a partir del mes que viene.

Vuelta al trabajo para emprendedores

Para mí, lo principal es analizar los puntos en los que he fracasado. Yo cojeo sobre todo de la pata del tiempo, es decir, que muchas veces no sigo un planning de trabajo y eso me lleva a echar muchas más horas de las que debería. Es por eso que durante este mes estoy creando un calendario con los trabajos fijos que tengo y los huecos que podría dedicar a nuevos clientes. De esta forma rentabilizo mucho el tiempo de trabajo y obtengo muy buenos resultados.

Septiembre también es un buen momento de retomar los blogs. Para aquellos que nos hemos pasado un verano tranquilo en el que hemos trabajado en las prioridades y poco más, es hora de ponerlos las pilas y empezar a generar contenido de interés. Yo os recomiendo que utilicéis algún agregador para estar al tanto de las novedades de vuestro sector y para haceros seguidores de blogs que os puedan interesar. Yo utilizo Feedly, que es muy intuitivo y se le coge muy rápido el truco.

Las redes sociales también son un buen instrumento de recopilación de información, y si os habéis mantenido activos durante las vacaciones os será más que sencillo encontrar temas sobre los que escribir.

Espero leeros a todos a partir de septiembre.

5 consejos para aprovechar tu tiempo como freelance

Si eres autónomo sabrás que tu tiempo es dinero, así que tienes que intentar aprovechar al máximo cada minuto para poder hacer frente a vuestros gastos mensuales. Para nosotros, que vendemos nuestros productos o un servicio concreto, la palabra productividad adquiere un nuevo significado, así que hoy me gustaría contaros qué me funciona a mi para simplificar al máximo mi día a día. Recordemos que esto está basado en mis características concretas: trabajo desde una oficina, soy redactora y experta en marketing y odio las presiones.

1. Establece un horario

Empezar a trabajar siempre a la misma hora te ayudará a alcanzar una rutina que te hace ser más rentable. Haz un calendario con el uso que le darás a cada periodo de tiempo, pero intenta siempre empezar a trabajar en un horario concreto. Es muy tentador quedarse en la cama y empezar un poquito más tarde, pero piensa que cuanto antes empieces antes terminarás.

2. Piensa en las prioridades

Si tienes varios clientes, tienes que establecer un orden. Ya sea por antigüedad o porque uno te paga más que otro, haz siempre un planificación de cómo trabajarás en cada momento. Esto es sencillo si tienes trabajos recurrentes, pero es muy efectivo también para trabajos esporádicos. Así podrás dar un plazo a los clientes y cumplirlo sin ningún problema.

3. Sé consciente de tus capacidades

Cuando pienses en las tareas de cada día, analiza tu forma de trabajar y en el tiempo que te lleva hacer cada cosa. No intentes abarcar más trabajo del que eres capaz de hacer, porque esto solo te llevará a hacerlo mal y a tener un dolor de cabeza horrible.

4. Evita distracciones

Es muy fácil que se nos vayan los ojos al Facebook o que nos pongamos a “whatsappear” con nuestros amigos, pero intenta centrarte en lo que estás haciendo para no perder ni un minuto. Además, serás capaz de concentrarte mejor y podrás dedicar todo el tiempo que quieras al ocio cuando termines.

5. Planifica descansos

No eres una máquina, así que piensa que tendrás que descansar. Levántate, prepara un café, estira las piernas… eres tú el que debe establecer cada cuanto quieres tomarte unos minutos para ti mismo, pero es importante que lo hagas frecuentemente.

Estos consejos, que son muy básicos, funcionan muy bien si procuras ponerlos en práctica, aunque tendemos a pasar horas y horas delante del ordenador para intentar ganar todo lo posible. En todo momento tienes que pensar en qué te compensa y en cómo quieres pasar tu día, pero cuando trabajas sin distracciones, sin presiones y de forma ordenada no solo eres más productivo, sino que la calidad de tu trabajo mejora considerablemente. ¿Cuál es vuestra forma de trabajar?

5 inconvenientes de trabajar desde casa

Cuando empecé mi andadura (o aventura) profesional tenía muy claro que no podía invertir en alquilar un espacio para trabajar. Echando cuentas, casi ni tenía beneficios, así que incluir un gasto a mayores me parecía un suicidio. Total, tenía Internet en casa y el calor del hogar es muy apetecible. Lo cierto es que ni siquiera pensé en los pros y los contras de trabajar desde casa, porque consideraba una ventaja (y lo sigo considerando) el hecho de poder trabajar desde donde quiera. Así que me puse manos a la obra, despejé el escritorio que no utilizaba desde mis tiempos de estudiante y empecé a trabajar.

Hoy os quiero explicar la serie de catastróficas desdichas que me llevó a plantearme alquilar un espacio, espero que os sirva para reflexionar y pensar cómo queréis trabajar:

trabajar desde casa

1. Retrasas la hora de levantarte: Porque como no tienes que desplazarte a ningún sitio, el “5 minutos más” adquiere todavía más relevancia. Esto puede derivar en una rutina poco sana, y en el famoso “trabajo en pijama”. En mi caso, ya ni me molestaba en vestirme como para salir a la calle, me bastaba con un chándal, una bata y las zapatillas. Eso sí, ahorré en ropa.

trabajar desde casa inconvenientes

2. Tiendes a comer delante del ordenador: ¡Craso error! Ningún médico te recomendaría comer delante de la pantalla, porque provoca ansiedad y te hace comer más y más rápido. Consecuencia: cambias tus hábitos alimenticios, y no precisamente para bien. Además, es más probable que te levantes a picar cada menos tiempo. Os lo digo por experiencia.

trabajar desde casa ocio

3. No separas el tiempo profesional del de ocio, porque no hay una barrera física. Así, tiendes a descuidar el horario hasta que te encuentras trabajando a las 11 de la noche delante de la tele. Hay que saber diferenciar entre trabajo y placer, y hacerlo en casa es muy complicado. Si no te queda otra que trabajar en tu hogar, te recomiendo que prestes atención a este aspecto y hagas un horario que cumplas de forma ininterrumpida.

trabajar desde casa autónomos

4. No puedes desgravar todos los gastos: Queridos autónomos españoles… si pretendéis desgravar el alquiler, la luz o la conexión, dejad de soñar, porque Hacienda se pone muy tiquismiquis con estas cosas. A mi ya me avisaron el día que me di de alta, imaginaos hasta donde llega el asunto.

trabajar desde casa solo

5. Te conviertes en un Forever Alone: ¡Con lo bonito que es charlar con los compañeros de oficina! En casa vas desarrollando una soledad que a veces se hace insoportable. Aunque solo sea para hacer el descanso del café manteniendo una conversación o hacer contactos, una oficina, mejor compartida, es clave para desarrollarte como profesional.

En mi caso, la solución pasó por alquilar un puesto en un espacio de coworking. Se trata de oficinas compartidas en las que varios profesionales trabajan juntos, y además de darte mucha compañía, hacerte salir de casa y provocar que te levantes a la hora, en estos espacios suelen surgir muchas sinergias profesionales. Ahora hay sitios de este tipo en todas partes, así que os animo a hacer una búsqueda rápida en Google y ver las tarifas del que más os guste. Podéis conseguir un sitio donde trabajar por menos de 100 euros al mes, o pagar por horas para forzarte a salir de casa.

Cómo darte de alta como autónomo en España

Llevaba un tiempo dándole vueltas a introducir nuevos contenidos en mi blog, así que me he lanzado al mundo del audiovisual (por supuesto no soy una experta, se puede ver en la calidad que espero ir mejorando). Me lo he pasado muy bien grabando este y otros vídeos, así que es probable que siga subiendo contenidos mientras tenga ideas (que tengo para rato). Esto me servirá para hacer entradas más dinámicas y diferentes que no cansen tanto como un pedazo de texto con mil párrafos.

En este caso vengo a hablaros (siempre desde mi experiencia, yo no soy experta en fiscalidad) de los trámites que hay que seguir para darse de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) y de las obligaciones fiscales a las que yo tengo que hacer frente. Os recomiendo que consultéis vuestro caso concreto porque autónomos en un mundo aparte, y existen diferentes tipos de actividad con sus características propias.

En este vídeo os cuento cómo hacer los trámites, los impuestos que debéis pagar y las cuantías, teniendo en cuenta la bonificación de la que me estoy beneficiando ahora mismo. Espero poder hacer más vídeos como este (aunque prometo que de temas menos densos) para darle un soplo de aire fresco a mi blog.

¿Qué necesito para ser freelance?

Es la gran pregunta que todos nos hacemos cuando vamos a empezar en este mundillo. Por supuesto, la respuesta depende del sector donde vamos a desarrollar nuestra actividad, por eso voy a centrarme en los autónomos que trabajamos de forma flexible, como los redactores, marketers o diseñadores varios.

freelance

Es importante que hagamos una lista del material con el que vamos a empezar a trabajar para poder hacerlo de la mejor forma posible, aunque seguramente cada cierto tiempo tendréis que incorporar cosas a vuestro “ajuar”. Voy a mencionar algunos puntos y si me dejo algo, ¡os ruego que me lo digáis!:

corazón

1. Ganas: Empiezo así el listado porque en realidad es lo más importante. O tenéis o no tenéis, esto no se puede comprar en ningún sitio. Así, que venga, ¡a empezar con ganas!

ordenador trabajo

2. Un ordenador: Básico, ¿no? Aquí ya no entro en gustos, porque cada profesión necesita unas prestaciones determinadas, aunque es importante que sea lo más potente posible para que cubra todas vuestras necesidades. Puede que al principio penséis que no necesitáis gran cosa, pero hacedme caso, una mala inversión pasa factura. Además, estaría bien que fuese ligero para cuando tengáis que moveros de un sitio para otro.

freelance pijama

3. Un lugar donde trabajar: Para los que nos movemos en el mundo del teletrabajo nuestra primera opción suele ser el calor de nuestro hogar. Sin embargo, puede tener contraindicaciones. Personalmente, agradezco poder relacionarme con otras personas y estar en un ambiente que me permite separar lo profesional de lo personal. Además, tener una oficina te obliga a llevar una rutina más seria que si tienes tu lugar de trabajo al lado de la cama. Si crees que una oficina es una gran inversión (hay que tener en cuenta gastos de alquiler, luz, agua, Internet…), una buena opción son los centros de coworking, donde alquilas un puesto de trabajo individual con prestaciones como conexión, luz, toma de corriente y extras como sala de descanso, cocina, sala de reuniones… no solo te permitirá llevar una rutina, sino que da una mejor imagen de cara a quedar con un cliente. Por si no lo sabéis actualmente trabajo en uno de estos centros y la diferencia con respecto a trabajar en casa es increíble.

contabilidad

4. Un gestor de contabilidad: Humano o no. Con esto me refiero a que hay programas gratuitos que te permiten ir introduciendo tus facturas para que no se te pase nada. Esto unido a la presentación telemática de la Administración puede facilitarte mucho las cosas. Si eres negado es mejor que te busques a un profesional que te ayude en tu caso concreto. Recuerda que tendrás que pagar IVA, IRPF, cotización de la Seguridad Social y otros posibles impuestos cada cierto tiempo, así que es mejor que te hagas un calendario.

dar la mano

5. Una red de contactos: Siempre es más fácil hacerte un nombre si estás “apoyado” por alguien. Los conocidos son siempre muy importantes, pero en el mundo freelance todavía más. Guarda los números de antiguos clientes, incluso aquellos que no aceptaron tus presupuestos, de los proveedores, acude a eventos, haz networking… todo es poco para que te recuerden.

videojuegos

6. Un hobby: Claro que esto no es fundamental, pero si tienes algo que te haga separar la vida profesional de la personal notarás mucho el cambio. Tendemos a estar trabajando más horas de las debidas, así que obligarnos a desconectar nos ayudará a la larga.

Para mi, seguir estos puntos es fundamental para empezar a trabajar. Aunque estoy escribiendo algo tarde y eso significa que no he desconectado, se podría decir que este blog forma parte de mis hobbies.

Lo que un freelance busca en un cliente

Todos hemos leído un montón de veces consejos sobre cómo tienes que prepararte para hacer una propuesta a un cliente. Portfolio, reputación en las plataformas de búsqueda de proyectos, un currículum muy bien trabajado, experiencia, una propuesta increíble, imagen personal… pero, ¿qué pasa con los requisitos que tiene que cumplir una empresa o cliente para que nos interese un mínimo gastar nuestro tiempo en hacer una propuesta o un presupuesto? He estado pensando en aquellas características que nos gusta encontrar en un cliente y las que nos echan para atrás cuando leemos una propuesta y me ha salido una lista interesante. ¿Añadiríais algo?

indeciso

Que sepan lo que quieren: La mayoría de las veces la descripción de los proyectos es poco completa, piden cosas irrealizables y aspiran a conseguir demasiado en muy poco tiempo. Por no hablar de los que simplemente usan las plantillas de las webs de búsqueda de proyectos, demasiado generalistas y que pueden no adaptarse a lo que necesitan realmente. ¡Concretemos un poco, señores!

sin dinero

Que tengan un presupuesto realista: Eso de no rellenar el campo de “presupuesto” o que eludan esa pregunta da miedito. Aunque pidamos la cantidad que creemos justa no sabemos siquiera si se acerca a lo que el cliente puede pagar, así que muchas veces perdemos el tiempo en hacer una propuesta que ni abrirán o un presupuesto que irá directamente a la papelera. ¡Las cosas claras, por favor!

personal

Que la descripción no tenga erratas ni faltas de ortografía: ¿Cómo vas a dar imagen de un importante empresario que creará un ambiente de trabajo estupendo si no sabes distinguir un verbo de un complemento? No os creeríais la cantidad de proyectos que me han hecho llorar lágrimas de sangre o los emails de clientes potenciales que no fueron revisados correctamente.

macgyver

Que entiendan que no eres MacGyver: Especialista en diseño web y gráfico, marketing online, con experiencia en empresas de ingeniería aeronaútica, inglés, francés, alemán y sueco nativo y con al menos 20 años de experiencia en redes sociales… Estamos muy preparados, pero echa el freno.

creacionismo

Que comprendan que el mundo no se hizo en 7 días, con permiso de los creacionistas. No podemos diseñar una web, crear el contenido y hacer la imagen corporativa de tu empresa en dos días. Sabemos que tienes prisa por lanzar tu proyecto, pero necesitas tiempo para madurarlo.

iva

Que tengan pequeños conocimientos fiscales: No todo es exigirnos a nosotros, ¿no? Con esto me refiero a que hay que entender que el IVA va aparte. Eso de racanear los 21 euros de cada 100 no nos va nada. Además, si quieres factura tienes que entender que tenemos muchos gastos que facturarte.

chantaje

Fuera chantajes. Eso de “si me lo haces barato te doy otros proyectos” no nos convence nada. Primero, porque suele ser mentira y segundo, porque nuestro trabajo vale lo que nosotros digamos. Puedes aceptarlo o no.

¿No es mucho pedir, no? Por supuesto, es posible que detrás de proyectos que parecen penosos se encuentre uno estupendo, pero no nos engañemos: la mayoría de las veces es mejor ni planteárselo. Y ya que nos exigen tanto a nosotros los freelance, no está de más pedir un mínimo de seriedad.

Personalmente, he aprendido a hacer cribas que me permitan centrarme en los proyectos que más me van a compensar, aunque en ocasiones no puedo evitar que me pique la curiosidad.