Comunicación 2.0: Un público complicado y un emisor cómplice

Frases comunicación

Y esto es un problema de los gordos. Para que un mensaje sea efectivo, un post cale en tu público o a alguien le interese lo que tienes que decir hay que estudiar bien qué decir, cómo decirlo y a quién dirigirse, y todos tenemos claro este punto. Pero, ¿conocemos de verdad a nuestro público? Sí, sabemos su edad, sus gustos, que pasan horas en Facebook, que son retuiteadores natos o que nos leen al salir de trabajar pero, ¿qué hay de su forma de entender un texto?

Yo soy de las que digo que las redes sociales nos han quitado capacidad de reflexión. De hecho, recibimos tanta información que la gran mayoría de la gente, ante la imposibilidad de leer todo lo que le llega, se basa en los titulares. ¿Cuántas veces habré visto cómo algunos de mis contactos opinaban sobre una noticia sin haberla entendido solo porque el titular les llevó a confusión?

Creo que cada vez se lee menos el contenido y se opina más sobre la información que recibimos, y esa combinación, obviamente alimenta nuestra ignorancia. Parece que el objetivo hoy en día es participar en un debate en torno a algo sin conocer siquiera el mensaje. Las noticias de los principales medios o blogs influyentes en redes sociales están llenas de “me gustas”, retuits, menciones  y comentarios pero, ¿cuántas personas se han leído de forma completa el texto?

Parece que leemos y escuchamos para responder y no para formarnos una opinión y, si nos parece conveniente, compartirla con otros usuarios. Y, ¿cómo actúan los medios en este sentido? Lejos de preocuparles que su información aporte o no valor a sus lectores, se centran en los niveles de interacción social, como si fuese un indicador de la calidad de sus contenidos. Por eso, para muchas publicaciones es más importante un “me gusta” que una lectura completa y por ello crean titulares impactantes que en muchas ocasiones no se adapta al contenido del texto o que incluso puede llevar a equívoco.

Y claro, al final todo es un círculo vicioso: yo no te leo, tú apenas me escribes y al final ninguno sabemos, eso sí, todos creemos ser portadores de la verdad.

 

Anuncios